David (16 años), estudiante de cuarto de ESO en el Institut Pons d’Icart, dice que le gusta el teatro y que en algún momento ha pensado en estudiar el bachillerato de artes escénicas, pero reconoce que no acaba de decidirse porque tiene «miedo de no llegar a un nivel suficientemente alto como para ganarme la vida». Imagina, eso sí, que si estudiara en este ámbito «no lo pasaría mal nunca».
David es uno de los más de 260 alumnos de instituto que ayer participaba en la Jornada de les Arts. El evento, que se celebraba por primera vez en Tarragona, buscaba mostrar a los estudiantes de 4º de ESO y bachillerato la oferta de estudios artísticos que pueden seguirse en la ciudad.
Aunque inicialmente la parte central del evento contemplaba llenar de talleres al aire libre toda la Rambla Nova y la Plaça Corsini, la lluvia obligó a trasladar las actividades a algunos espacios interiores como el Teatre Tarragona, el auditorio de la Diputació o la Escola Municipal de Música.
Pese a todo, el ánimo no decayó y consiguieron celebrarse siete talleres y dos espectáculos de gran formato. Uno de esos talleres tenía lugar en el Teatre Tarragona. Al principio era fácil leer la vergüenza en las caras adolescentes de los participantes pero, pasados unos minutos, las sonrisas eran de auténtico disfrute cuando, por parejas, el cuerpo de unos servía de instrumento de percusión para otros.
Simultáneamente, en la Escola Municipal de Música, otro grupo de alumnos, con unos pañuelos de colores en las manos, desentrañaba los mecanismos por los que la música despierta nuestras emociones.
Mar López, jefa de estudios del Institut Pons d’Icart, destacaba que cuando los alumnos se encuentran en el momento de decidir cómo será su futuro académico, los estudios artísticos suelen ser los grandes olvidados.
Explica que para muchos los referentes de futuro están en las redes sociales, pero no han podido probar, por ejemplo, lo que se siente al subirse a un escenario. Experimentar esas situaciones, explica, les puede ayudar a contemplar estudios de este tipo pero, incluso, si no fuera el caso, es una oportunidad valiosa para disfrutar y entender el valor que tiene el arte en nuestras vidas.

En muchos casos, como el de David, la preocupación principal para seguir estudios artísticos son las opciones laborales. Olga Adroher, jefa de Servei d’Ordenació dels Ensenyaments de Règim Especial del Departament d’Educació i Formació Professional asegura que «las enseñanzas artísticas en este momento tienen una alta inserción laboral porque se diversifican mucho las posibilidades de trabajo que hay. Nosotros trabajamos para que estas enseñanzas sean profesionalizadoras. No estamos buscando ni un Miró ni un Chopin, estamos buscando gente que pueda participar de la sociedad y que pueda trabajar con aquello que le gusta. Por eso tenemos prácticas en el mundo empresarial para que el alumno vaya viendo cuáles son las posibilidades que tiene de trabajar».
En la jornada participaron docentes y alumnos de los institutos Tarragona, Sant Pere i Sant Pau, Collblanc, Pons d’Icart, Martí Franquès y Miami así como de la Escola i Conservatori de Música de la Diputació de Tarragona y la Escola d’Art i Disseny de Tarragona, entre otros. En la inauguración las concejalas de Educación de Tarragona, Isabel Mascaró y de Cultura, Sandra Ramos, junto con la directora de los Serveis Territorials d’Educació en Tarragona, Montserrat Fortuny, destacaron el valor del binomio educación-cultura.