En 1999, el dramaturgo David Mamet escribió una de sus piezas más famosas con un sorprendente punto de partida. Un matrimoni de Boston es una comedia que estudia con inteligencia los problemas de poder y clase, amor y obsesión. Con diálogos cercanos al estilo de Óscar Wilde, Mamet tejió una telaraña de ironía para atrapar al público en las aventuras y desventuras de sus personajes, encubiertas por el velo de las apariencias de la sociedad victoriana.
Cabe recordar que ‘matrimonio de Boston’ es una expresión creada en el siglo XIX en los Estados Unidos para hacer referencia a los hogares en los que convivían dos mujeres solteras de forma independiente de cualquier apoyo masculino.
En este contexto, hace veinte años Josep Maria Mestres sacudió la escena catalana con la pieza de Mamet y un reparto protagonizado por Anna Lizaran, Emma Vilarasau y Marta Marco. Dos décadas después, el dramaturgo revisita el texto con Emma Vilarasau, Marta Marco y Emma Arquillué. Ahora, Vilarasau se pone en el papel que entonces hacía Anna Lizaran, mientras Marta Marco interpreta el papel que desempeñó en su momento Vilarasau. Al elenco, se incorpora Emma Arquillué, que no estaba en el montaje original, y que hereda el papel de Marta Marco.

Hechas las presentaciones, la obra se representa hoy, 25 de febrero, en el Teatre Fortuny de Reus (20.30 h). También levantará el telón del Teatre Tarragona el 23 de marzo (18 h).
El espectáculo es una producción de La Villarroel, Un 9 Teatre a l’Est y Bitò, con el apoyo de Generalitat de Catalunya - ICEC Institut Català de les Empreses Culturals y la Unió Europea (Fons Europeu Next Generation; Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia), Next Generation Catalunya.
Anna y Claire, los dos personajes que forman este matrimonio de Boston, son dos victorianas avanzadas a su época, dos mujeres progresistas, pero muy sui géneris. A través de los más variados juegos que ejecutan las protagonistas del matrimonio -cínicos, melodramáticos, peligrosos, sensuales, a corazón abierto-, la radiografía de esta historia de amor y amistad se convierte en una historia de complicidad. Dicen que en el amor, como en la guerra, todo vale. Reproches, desconsideración, chantaje, traición..., y el paso del tiempo, omnipresente y amenazante. Hay que hacer lo que sea para continuar amando, para vivir y para sobrevivir.
«Somos muy conscientes de la importancia que tuvo para todos y todas nosotras hacer aquel añorado espectáculo. Tanto profesionalmente como personalmente. El talento, la creatividad, la complicidad, el profundo cariño, la diversión y el compromiso que se apoderaron del proceso de creación del espectáculo y de cada una de las representaciones, hacen que hoy lo recordemos con tintes casi míticos», según palabras de Josep Maria Mestres.
«Creemos que, a día de hoy, Un matrimoni de Boston sigue más viva y chispeante que nunca. Tenemos muchas ganas de volver a jugar al juego del amor y del poder que nos propone Mamet, con una mirada actual», concluye.