El escritor argelino Yasmina Khadra (Kenadsa, Sáhara argelino, 1955) recogió ayer el premio Pepe Carvalho en el marco de la BCNegra 2025, en una ceremonia de entrega que se realizó en el Saló de Cent del Ayuntamiento de Barcelona. Khadra –seudónimo de Mohammed Moulessehoul– fue reconocido por el jurado del galardón por explicar los mecanismos de poder, deseos, espejismos o problemáticas del ser humano de forma valiente y lúcida. El propio autor reconoció que se trata de un género que busca la verdad. «Un asesinato o una investigación siempre hablan de lo que hay detrás de una sociedad», aseguró, «por lo que tiene una mirada muy franca».
El jurado del premio Pepe Carvalho está formado por Carlos Zanón, Olga Merino, Lilian Neuman, Esteve Riambau, Xita Rubert y Daniel Vázquez Sallés. En esta ocasión se ha premiado por primera vez a un autor africano, quien se considera que interpela de forma directa a la sociedad y le plantea dilemas morales, sin hacerle perder las ganas de entretener y agradar.
En este sentido, el jurado cree que las obras de Khadra ponen el foco crítico en cuestiones vinculadas con la corrupción, las decisiones políticas o el malogrado estado de la sociedad argelina. También hace hincapié en que, para evitar la censura y las posibles represalias, el autor decidió utilizar el nombre de su mujer como seudónimo.
El invitado, que ya se encontraba ayer en la capital catalana, se mostró agradecido por el premio. «Me ha llegado a lo más profundo porque hace años que me sentía un poco solo», admitió en un encuentro con periodistas. Khadra hizo una última reflexión sobre el estado del mundo en el que parece que no paran de salir pueblos «fascinados por los locos. Hay que defender a los hijos y a las próximas generaciones de unos payasos que no podemos dejar que nos den miedo».