Por si el laberinto judicial que vive el servicio de la basura de Tarragona no fuera suficiente –con recursos cruzados entre empresas y Ayuntamiento que han paralizado la adjudicación del nuevo contrato–, ahora se abre un nuevo capítulo: el del coste de mantenimiento de la vieja maquinaria.
Así lo reveló ayer el viceinterventor municipal durante el debate de la moción de ERC –que no fue aprobada– en la que la formación republicana proponía destinar 2,5 millones del sobrante del servicio para «alquilar o comprar» nuevos vehículos.
Durante la vigencia de la concesión –entre 2002 y abril del 2023– el Ayuntamiento pagaba a la empresa una tarifa plana para mantener la maquinaria, formada actualmente por unos 140 camiones y máquinas, 82 de las cuales ya han expirado su «vida útil» porque la flota tiene una media de 16 años de edad.
En los últimos ejercicios, la cantidad anual que la administración municipal abonaba a a la empresa FCC en concepto de mantenimiento era de 1,6 millones de euros, que se sumaban a los 2,5 por la amortización de la compra de nueva maquinaria que se hace siempre al inicio del contrato, y que compensa con intereses a lo largo de la concesión.
Hace 23 meses, sin embargo, expiró la prórroga del contrato, por lo que desde entonces la concesión está en fase de continuidad. ¿Qué quiere decir esto? Por una parte, que el consistorio ya no paga los 2,5 millones de amortización –de aquí el ahorro– y, por otra, que el mantenimiento ya no está tan claro que deba financiarse con una cantidad fija.
«Si el juzgado dice ‘no’ a las cautelares llevaremos la nueva adjudicación al pleno»
Rubén Viñuales
Alcalde de Tarragona
En este punto, la firma gestora –FCC– y el Ayuntamiento discrepan sobre el pago de las reparaciones y el mantenimiento ordinario de la maquinaria, hasta el punto de que, a día de hoy, no hay acuerdo sobre el pago de esta parte del contrato del año 2023, por lo que la compañía ha presentado un recurso ante el Juzgado Contencioso-Administrativo de Tarragona.
FCC considera que, en fase de continuidad de contrato, el pago por tarifa plana ya no es vigente, sino que reclama que debe abonarse «por el coste real» de las reparaciones. Por ello, ha realizado una auditoría con facturas en la que establece que la factura a pagar del 2023 en mantenimiento debe ser de 3,1 millones de euros.
El consistorio, por contra, defiende que los 1,6 millones de euros previstos en el contrato ya cubren este coste, añadiendo que, con esta cantidad, «se puede alquilar maquinaria nueva si se da de baja la que ya no sale a la calle», afirma el viceinterventor
«TGN necesita el nuevo contrato»
Paralelamente a la disputa con FCC por el coste del mantenimiento, el Ayuntamiento sigue a la expectativa de poder adjudicar el nuevo contrato, de 233 millones de euros para los diez próximos años. Con varios recursos ante en el Tribunal Superior de Justícia (TSJC) y en el Juzgado Contencioso-Administrativo, ayer el alcalde Rubén Viñuales (PSC) reiteró que la corporación local espera mover ficha en pocas semanas.
«Cuando el juez decida sobre las medidas cautelares –solicitadas por la ganadora expulsada del concurso, GBI Paprec, para tirar atrás su eliminación del proceso por parte del Tribunal Català de Contractes del Sector Públic– llevaremos la adjudicación al pleno. Tarragona necesita el nuevo contrato», recalcó Rubén Viñuales. ¿Será esta la ficha del dominó que permitirá desbloquear la parálisis en la que se encuentra el mayor contrato de la Plaça de la Font? FCC tendrá la última palabra.