El pleno de Altafulla ha aprobado este viernes un presupuesto que supera los 13,3 millones de euros para el ejercicio de 2025, gracias al voto de calidad del alcalde, Jordi Molinera, tras una segunda votación en la que se produjo empate. La votación se resolvió con 6 votos a favor (5 concejales de EINA y 1 del PSC), una abstención del edil de Junts, Tomàs Serra, y 6 votos en contra (5 concejales de Alternativa Altafulla y la concejala de Junts, Eva Martínez, que se ha desmarcado de sus socios de gobierno).
Un desmarque que al término de la sesión plenaria culminó con el anuncio de Eva Martínez de romper el pacto de gobierno con sus socios de EINA, dejando así al ejecutivo en minoría. Sí que sigue en sus funciones y competencias el otro concejal de Junts, Tomàs Serra, el cual habría roto así la disciplina de partido. Serra continúa de momento como titular de las áreas de Promoció Econòmica, Comerç i Turisme. La renuncia de Eva Martínez de formar parte del equipo de gobierno es el desenlace de una serie de discrepancias con la gestión de EINA, que venía arrastrando desde hace algún tiempo.
Ante este nuevo escenario, se abren diferentes posibilidades de cara al futuro, respecto a la gobernabilidad del Ayuntamiento de Altafulla, al quedar el ejecutivo en minoría. Por un lado, la situación podría dar pie a una posible moción de censura, que tendría que promover Alternativa Altafulla (AA), de contar con los apoyos de Eva Martínez y de la única edil del PSC, Imma Morales. También podría darse la circunstancia de la entrada de Morales en el gobierno, lo cual le devolvería la mayoría.
Volviendo al presupuesto, se contemplan inversiones destacadas como la remodelación de la Plaça dels Vents y la Oficina de Turisme (833.429€), en el barrio marítimo; el plan para paliar las inundaciones de Baix a Mar (800.000€); o la remodelación de l’Era de l’Hospital como Casa de la Festa (330.000€), entre otras.
Molinera agradeció el apoyo a los presupuestos «que garantizan la continuidad de los servicios municipales y permite las inversiones necesarias». Por el contrario, AA ha justificado su voto en contra criticando el nivel de endeudamiento previsto, que pasa del 16% a rondar el 45%.