En este Día Internacional de la Mujer, celebrado ayer, quiero tomar un momento para reflexionar sobre el papel fundamental que desempeñan las mujeres en nuestra sociedad y en nuestras vidas. Como directora médica de la Clínica de Medicina Estética Regeneric, he tenido el privilegio de conocer a muchas mujeres valientes y resilientes que, a través de sus historias, me han inspirado profundamente.
El 8 de marzo no es un día cualquiera. Es un día de conmemoración, de lucha y de reflexión. Como mujer y como profesional de la salud, este día me invita a pensar en el papel que desempeñamos en la sociedad y en cómo cada una de nosotras, desde nuestros respectivos puestos que desempeñamos podemos contribuir a un mundo más equitativo y justo.
Desde mi posición como directora médica de Clínica Regeneric, veo a diario a mujeres que buscan sentirse mejor consigo mismas. Y es que la medicina estética no es una cuestión superficial, sino un reflejo de nuestro bienestar interno, de nuestra confianza y de nuestra identidad.
El cuidado de la imagen y el bienestar personal no debe verse como una obligación o un capricho sino como un acto de amor propio, cada mujer tiene el derecho de elegir cómo quiere verse y sentirse, siempre desde la libertad y no desde la imposición. La sociedad ha impuesto por años un modelo de belleza inalcanzable, pero cada vez más mujeres están rompiendo con esos esquemas. Atrás quedaron los estereotipos inalcanzables y las imposiciones externas.
En Regeneric, promovemos un enfoque que prioriza la salud, la seguridad y el bienestar integral de las mujeres, buscamos resaltar su belleza natural para que se sientan en armonía con su imagen. Creemos que cada mujer es única y que la estética debe ser una aliada en su camino de autoconfianza, no una dictadura de ideales irreales.
La belleza no es solo lo que se ve, sino lo que se transmite. La combinación de inteligencia, carácter, empatía y determinación es lo que realmente hace poderosa a una mujer. Cuando una mujer se siente bien consigo misma, proyecta una energía que va más allá de lo físico.
Porque ser mujer es sinónimo de fortaleza, belleza y poder. Cada mujer tiene su propia luz y versión de belleza, y lo más importante es tener la libertad de definirla por sí misma. No se trata de encajar en un molde, sino de brillar con autenticidad y orgullo.
En este sentido, debemos fomentar un diálogo que celebre todas las facetas de la mujer, no solo aquellas que son visibles. En Regeneric, estamos comprometidos a brindar un espacio seguro y acogedor donde cada mujer pueda explorar su belleza de manera auténtica y saludable.
En la actualidad, el Día Internacional de la Mujer es una oportunidad para promover la igualdad de género, empoderar a las mujeres y niñas, y abogar por un mundo más justo e inclusivo. Es un momento para unir voces, celebrar los logros alcanzados y seguir trabajando hacia un futuro donde todas las mujeres tengan las mismas oportunidades y derechos. ¡Es un día para inspirar y motivar el cambio!
En el sector de la salud y la estética, esto no es diferente. La medicina estética, como cualquier otro campo, necesita más espacios para que las mujeres lideren, innoven y tomen decisiones.
Quiero hacer un llamamiento a todas las mujeres para que nos apoyemos mutuamente, para que celebremos nuestros logros sin dejar de exigir nuestros derechos. Debemos seguir rompiendo barreras, cuestionando los estándares impuestos y recordando que la verdadera belleza radica en la libertad de ser quienes queremos ser.
Hoy, en Regeneric, celebramos a todas las mujeres: a las que luchan, a las que sueñan, a las que inspiran y a las que, con su valentía diaria, están transformando el mundo. Porque ser mujer es un privilegio, una fortaleza y un motivo de orgullo. Sigamos adelante, unidas y fortalecidas inspirando a otras a cuidar de sí mismas y a perseguir sus sueños.
«Si valoramos lo que hemos heredado de manera gratuita del esfuerzo de otras mujeres que lucharon antes, sin duda es moralmente ético levantarnos y decir: Sí, soy feminista».