De malabarista y escupefuegos a mago. Las tres últimas décadas no han sido una ilusión para Gilbert Trilles (L’Aleixar), conocido como Mag Struc. Todo lo contrario. Son el as a la perseverancia.
Una gratificación que ahora comparte a través del espectáculo 30 anys d’Struc, con el que celebra, junto al público, una consolidada trayectoria profesional dedicada a los espectáculos de magia cómica.
«Con unos amigos tenía un grupo de animación. Entonces, hacía desde malabares hasta escupir fuego. En aquella época, mi hermana me presentó al mago Claudi Font, quien me cautivó, y por él empecé a estudiar y a aficionarme a la magia», rememora Struc.
A Gilbert Trilles le hechizó la posibilidad de ser él quien sorprendiese a otras personas. «Cuando eres espectador, disfrutas cuando te sorprenden; pero en el momento en que tú pasas a estar en el escenario y conoces los secretos de la magia, te complace mucho más ver las caras del público ante un juego de manos», asegura Mag Struc.

Sea como sea, un buen mago también debe ser capaz de guardar secretos. «Los peores espectadores de magia son los magos porque son capaces de intuir lo que ocurre encima del escenario y es muy difícil sorprenderles», afirma Trilles, para quien el truco está en «centrarse en qué hace, en lugar de prestar atención a cómo lo hace».
Gilbert Trilles puede presumir de conectar con espectadores de todas las edades. Su carácter extrovertido se conjura como una ventaja en el mundo de la magia. «Si eres extrovertido todo es más fácil a la hora de conectar con el público; pero tengas la personalidad que tengas, lo importante es echarle ganas; e incluso la magia puede ayudarte a superar la timidez», afirma Mag Struc. Una reflexión sin trampa ni cartón.
En estos treinta años de meteórica carrera, el boca a boca ha sido el mejor ayudante de Mag Struc. «Allí donde he actuado, han quedado contentos conmigo y siempre han surgido otras actuaciones», asegura Gilbert Trilles. De actuación en actuación, ha llegado a la casilla de los treinta años con 3.000 actuaciones a sus espaldas en más de 350 poblaciones. El marcador sigue abierto.
También hay que atribuirle un tanto en solidaridad. «En 2016 Pallassos Sense Fronteres me invitó a participar en una expedición a los campos de refugiados de Jordania; no me lo pensé dos veces. También a través de la Fundación Abracadabra de Magos Solidarios acerco la magia a los niños hospitalizados en el Hospital Sant Joan de Reus», detalla Mag Struc.
Su motivación para seguir anotando puntos es el consejo que en su día le dio el mago Claudi Font: «Me dijo que fuese donde fuese debía actuar y comportarme de manera profesional. Unas palabras que me han ayudado a crecer como persona», rememora Gilbert Trilles. Sabias palabras.
Mag Struc ha forjado su propio estilo fundiendo una magia cien por cien participativa, con el humor y la diversión. «Mis espectáculos no son cerrados; en función del público me decanto por unos juegos u otros. Esto me permite conectar con los espectadores», afirma. Es el hilo invisible de la magia.
Tirando del ovillo, el espectáculo 30 anys d’Struc recopila juegos que le han acompañado desde sus inicios, «y que con la experiencia he modificado para que fuesen lo más top, y otros inéditos para no dejar de sorprender».
Por último, a las futuras generaciones de magos y magas les quiere transmitir que «se tomen la magia en serio, es un trabajo. Si otra persona trabaja ocho horas en una oficina, yo como mago también. Quien quiera dedicarse a la magia debe esforzarse».
Queda demostrado que el éxito no es cuestión de magia.