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Sant Salvador, el barrio de Tarragona con una distancia insalvable de seis kilómetros

Para entender la sensación de abandono que arrastran los vecinos del barrio basta con pasar una tarde en Interblocs, una de las zonas más pobres de la ciudad

20 marzo 2025 19:38 | Actualizado a 21 marzo 2025 07:00
Se lee en 4 minutos
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José Pizarro es un histórico de la zona de Interblocs de Sant Salvador; llegó a vivir aquí hace 51 años y es uno de esos vecinos que se toma el mantenimiento por su propia mano. «Esto (una especie de postes de cemento hechos a mano) lo pusimos aquí para que los coches no aparcaran por donde pasa la gente, estos bancos los pinté yo...» Y, sin embargo, ese estar encima de todo apenas se nota en esta zona que es tierra de nadie.

Pizarro marca de cerca al fotógrafo: «Haz una foto aquí en este muro caído, mira esta escalera destrozada, este cráter en la acera, esta arqueta sin tapa, esta canalización que se desborda cuando llueve...» Cuesta hacerle entender que no habría suficientes páginas en el periódico para mostrar tanto desperfecto en un terreno lleno de socavones donde las aceras no siempre existen o son impracticables, donde los pinos (alguno se ha caído) necesitan mantenimiento, y donde de tanto en tanto se acumulan la basura, algún coche abandonado, y restos de material de obra.

La zona fue construida en los setenta y está compuesta por 16 bloques (la mayoría sin ascensor). Son 42 escaleras y unos 1.000 pisos de 73 metros cuadrados cada uno. Cuando se edificó el conjunto, los espacios comunes apenas fueron urbanizados, por lo que el deterioro llegó enseguida. En los noventa el Ayuntamiento de Tarragona realizó una rehabilitación en la que las comunidades de vecinos pagarían una parte. Se pactó una sesión de uso para que el consistorio se ocupara del mantenimiento pero nunca se materializó.

Hoy el consistorio votará una moción, presentada por En Comú Podem y Esquerra Republicana de Catalunya, e impulsada por la Associació de Veïns de Sant Salvador i Sant Ramon, para que el Ayuntamiento se ocupe de las obras que hagan falta y se encargue del mantenimiento «como en cualquier otro espacio público de la ciudad».

«Es que Sant Salvador existe», resume Guillermo Urbano otro vecino de toda la vida que, junto a Cristian Ileogben, se ha sumado al recorrido. Más tarde llegarían tres vecinos más.

Pero no todos los problemas de la zona son evidentes a primera vista. Aquí no hay comercios y esta es la tercera zona con menos ingresos de toda Tarragona (6.994 € por persona al año frente a los 14.515€ de la ciudad).

Cuando les preguntamos por la convivencia las caras cambian «muchas personas prefieren no hablar por miedo a que les rajen las ruedas del coche o lo que sea», reconocen.

La ocupación es una constante aquí. Un equipo de mediación municipal realizó un informe hace cinco años y entonces en el 80% de las escaleras había alguna ocupación. En el 88% de los casos había buena convivencia o coexistencia, mientras que un 13% tenían una «fuerte hostilidad».

Uno de los vecinos que se incorpora más tarde se lamenta de que, cuando se la llama, la policía no entra a la zona sino que se queda en la carretera exterior.

Más allá de Interblocs

Pero Sant Salvador, o Sansa, como prefieren llamarlo algunos, es más que Interbleocs. Muy cerca se encuentra el Centre Cívic, rodeado por una reja que se colocó después de que alguien prendiera fuego a una parte del edificio. La consecuencia de aquello es que ahora a la plaza que está delante, que hacía de punto de reunión y donde muchos acudían a usar el wifi, solo se puede acceder cuando el centro cívico está abierto. Así pues, no se puede entrar los domingos ni las tardes de verano.

Pero la tarde de nuestra visita sí que está abierta y hay dos adolescentes en un banco mirando el móvil. Ambos tienen quince años y su discurso es más optimista que el de los adultos con los que hemos hablado. Nacieron aquí y les gusta el barrio «porque tenemos lo que necesitamos, como el instituto, el CAP (centro de atención primaria) o el centro cívico... Aunque me gustaría ayudar a la gente que no tiene estudios para que salgan adelante», dice uno.

El chico no va desencaminado, el porcentaje de personas que no sabe leer o escribir en el barrio es del 6,6%. Es uno de los datos del Informe de Condiciones de Vida de Sant Salvador, un minucioso estudio realizado por Institut Municipal de Serveis Socials de Tarragona (IMSST), junto al Institut Català de la Salut y entidades del barrio.

A los más jóvenes también les preocupa la inseguridad «todos conocemos a alguien a quien le han robado y la policía siempre llega cuando ha pasado todo».

Las oportunidades de futuro, eso sí quedan más lejos de aquí. Al grupo se incorpora un chico un año mayor que cuenta que el año que viene le gustaría estudiar bachillerato, pero para su familia va a suponer un problema porque tendrá que coger el autobús de ida y de vuelta cada día «para ir a Tarragona» porque en el instituto del barrio no se imparte. Y es que aquí, la distancia hace mucho. Seis kilómetros separan la plaza de la Iglesia, la más céntrica del barrio de la Plaça de la Font, donde se toman las decisiones. Que no haya forma de salvar la distancia andando o en bicicleta y que el bus tenga pocas frecuencias en ciertos momentos tampoco ayuda.

La sensación de aislamiento es física, pero también emocional. La noticia reciente de que el programa Barris amb Futur que iba a ejecutar la Generalitat de Catalunya, en el cual estaba incluido Sant Salvador, no se ejecutará, ha sido la gota que ha colmado el vaso. La asociación de vecinos recordaba hace unos días en una rueda de prensa que saben «cortar carreteras». Una mujer lo resume «no necesitamos más diagnósticos, este abandono no comenzó ayer».

La respuesta del Ayuntamiento

Fuentes municipales explican que el Ayuntamiento de Tarragona está estudiando la forma jurídica para mejorar los espacios públicos del barrio y creará «una partida presupuestaria específica» para invertir en ello. A nivel comunitario, se destinarán 500.000 euros para integradores de calle, algunos de los cuales trabajarán «intensamente» en el barrio. En cuanto al ámbito social, actualmente, los Servicios Sociales cuentan con una plantilla que incluye una coordinadora, una auxiliar administrativa, dos trabajadores sociales, dos educadores sociales, un educador de intervención socioeducativa, una trabajadora social especializada en vivienda y una psicóloga terapeuta, además de otros servicios como el SIS, SAD y EAIA. La ratio de profesionales en Sant Salvador, dicen, supera lo establecido por la Ley de Servicios Sociales para áreas básicas, «incluso sin el apoyo financiero de la Generalitat», ya que cuenta con más trabajadores sociales y educadores sociales por cada quince mil habitantes que de lo que exige la ley para sus 7.685 residentes.

Finalmente, explican que Sant Salvador está inmerso en un proyecto de renovación del alumbrado público a tecnología LED con el IDAE, que supondrá la sustitución de 342 farolas con una inversión prevista de 352.957 €, incluyendo mejoras en la zona de Interblocs.

Las condiciones de vida del barrio en cifras

7.685 personas están empadronadas en Sant Salvador (2022). Esta cifra representa el 5,4% del total de habitantes de Tarragona.

33,5% de los habitantes del barrio son de origen extranjero. Es una proporción mayor que en el conjunto de la ciudad donde representan el 26,1%.

38,6% de los habitantes tiene menos de 30 años (en TGN son el 32%). El índice de envejecimiento también es menor en St Salvador 60% y en TGN 114%.

6.994€ es la renta media anual por persona en la zona de interbloques, la tercera menor de TGN donde la media es de 14.515€. En Sant Ramon es de 14.554 €.

6,6% de los habitantes no sabe leer o escribir o no tiene estudios (4,2% en TGN). La mitad, el 50,2% tiene estudios de segundo grado.

20,8% de la población de 20 a 74 años tiene obesidad, con más prevalencia en mujeres. En el caso de los menores de 15 años la obesidad es del 8,6%.

21% de los diagnósticos en las visitas al centro de salud por parte de mujeres (15 a 44 años) son de ansiedad. Entre hombres son un 11%.

Por 12 se multiplicaron las visitas a urgencias por intento de suicidio entre 2015 y 2021 de pacientes adscritos al área básica de salud del barrio.

14% de la población es atendida por Serveis Socials frente al 10% de TGN. El 63% de las consultas son por problemas económicos y de vivienda.

Hoy el consistorio vota una moción para que
el Ayuntamiento se ocupe de Interblocs
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