Glòria Sabaté: «La Barcelona de 1908 convivía entre ciencia y espiritismo»

‘Mort al Palau’ es un homenaje a Agatha Christie y a Conan Doyle. Crímenes que navegan entre los avances tecnológicos de la época y los fantasmas ancestrales

26 febrero 2025 20:22 | Actualizado a 27 febrero 2025 07:00
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Glòria Sabaté ha querido rendir homenaje a las novelas amables de Agatha Christie y Conan Doyle, enigmas en los que se permite participar a los lectores en su resolución. El resultado es Mort al Palau (Rosa dels Vents) que, como en Diez negritos, los personajes quedan encerrados y empiezan a morir. Eso sí, a la manera de los casos de Sherlock Holmes. Y no en una isla, sino en el Palau Güell, en la Barcelona de 1908. Sabaté visitó recientemente Tarragona para presentarla en la Llibreria Adserà.

¿Por qué la familia Güell decidió construir el Palau en el actual Raval?

Es uno de los elementos que me fascinó cuando descubrí las traducciones al catalán de las obras de Sherlock Holmes y que Barcelona estaba absolutamente seducida por él. Las primeras piezas teatrales que se hicieron eco de este personaje se representaron en el Teatre Principal, al final de la Rambla y, por lo tanto, en el barrio. Los Güell fueron los únicos burgueses o aristócratas que no se fueron a Passeig de Gràcia y es bastante probable que lo hicieran por una cuestión sentimental porque Eusebi Güell tenía un piso de soltero en la Rambla.

El Palau, un exquisito escenario de crímenes.

La arquitectura del Palau es cerrada en ella misma. Desde dentro se puede ver la luz, pero desde fuera es totalmente indescifrable, como una muralla. Queda incomunicado con el barrio porque, aunque eran sus raíces familiares, al mismo tiempo la familia se aislaba de lo que consideraba chusma. Y otro elemento que me interesaba es que el servicio no podía circular libremente, por lo que hay toda una serie de pasadizos secretos. Ideal para encerrarlos y empezar a matar.

¿Por qué aquella fijación por Sherlock Holmes?

En 1908 Barcelona queda seducida por este personaje a través de las traducciones al catalán. Son populares, que llegan a todo el mundo y también a través de las obras de teatro. Por eso escogí a Holmes, porque la ciudad queda totalmente poseída por la fiebre detectivesca.

Más de un siglo después, ¿cómo ve el catalán?

Estamos en un momento complicado. Hay dos elementos clave que hacen que una lengua sobreviva, una es la necesidad y la otra, el atractivo y el prestigio. El catalán no lo hemos necesitado nunca, es una lengua que los propios hablantes la estamos haciendo no necesaria. Y segunda, los jóvenes no la ven como una lengua de prestigio, de moda. Pero espero que esto cambie. A través de mi sobrino veo que chicos y chicas hacen música en catalán. Es mi esperanza de que vuelva a ser una lengua de moda.

Usted, en realidad, habla de clases sociales.

Me interesan las diferencias y cómo nacer en una clase social determina el destino, que también es muy importante en la novela. Los sueños no cumplidos, las malas decisiones, cómo los actos tienen sus consecuencias, mucho más graves entre los desvalidos. Quería reflexionar sobre cómo vivía la clase obrera y la burguesía en 1908. Y cómo la cultura sirve como vía de liberación y de revolución de esta clase obrera.

Fiebre por Sherlock Holmes y por el espiritismo...

Sí. Hay de dos tipos. El espiritismo como experimentación y como espectáculo, que es el de la novela, con una espiritista invitada. Es el contraste y la convivencia entre ciencia y espiritismo. El Palau Güell es el primer edificio que tiene ascensor y luz eléctrica pero, al mismo tiempo, pervive el miedo, los espíritus, los fantasmas, algo que vemos mucho entre el servicio. Y al lado se encuentra la casa de los espíritus, conocida como de los Ave Marías porque decían que estaba encantada. Lo he encontrado en la prensa de la época.

Como Jacint Verdaguer y los exorcismos.

Se han conservado los diarios, están editados. Es el Verdaguer que a partir de aquí entra en decadencia, un Verdaguer desengañado, involucrado con los más desfavorecidos. Es muy interesante. Barcelona cree en todo esto.

Y en las ‘monstruosidades’ que se exhibían.

Había un falso interés científico y una morbosidad por ver los gigantes, la mujer barbuda, los enanos... Exhibidos peor que los animales.

Rinde homenaje a la mujer poniendo a una a investigar.

Documentándome, me enamoré de una serie de autoras victorianas que escribían relatos cortos policiacos semanalmente en los diarios. Todo el mundo dice que el género nació con Edgar Allan Poe, con Conan Doyle... Sí, pero también había mujeres que, curiosamente, escribían género gótico. Son victorianas, inglesas, pero se tiene que tirar del hilo porque aquí tenemos mujeres modernistas que traducían a estas escritoras que utilizaban el género de terror para hacer reflexiones feministas.

¿Qué relación tiene el misterio con el mito de Pyrene?

El simbolismo. Desde el principio, el lector se mete en la mente del asesino o asesina a través de unos fragmentos, con los que ve su evolución. Esta mentalidad asesina está íntimamente relacionada con el mito de Pyrene. Casualmente, en el Palau Güell hay pinturas de Aleix Clapés, que remiten al mito. Queda todo cerrado. Es como si los hechos reales, literarios y culturales del momento me permitieran construir la mente enfermiza del asesino.

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