Una excavación arqueológica en el terreno conocido como Puig Pelòs, ahora una zona verde de Cunit, ha permitido encontrar restos de muros de lo que sería una construcción de la ápocca íbera del siglo III. Además de la base de lo que sería una casa, los arqueólogos de la cooperativa Arqueovitis han encontrado restos de una veintena de ánforas.
El arqueólogo Dani López señala que «es una suerte que el yacimiento haya podido conservarse», ya que está en una zona totalmente urbanizada.
El objetivo ahora es una delimitación del área arqueológica y estudiar una intervención para encontrar todo el asentamiento.
La hipótesis es que se trate de una masía de la época y encargada de una zona agrícola que quedaba junto a una antigua riera. Estaría muy vinculada a otros restos de la época en en el municipio como el conocido como Corral del Castell y con los del Fondo del Roig descubierto con el trazado de la autopista C-32.
La masía localizada ahora está en una zona donde ya se creía que podría haber restos porque en 1984 el historiador local Jaume Casañas había encontrado fragmentos de cerámica. Entonces sólo se hizo una prospección superficial. Los terrenos son municipales y zona verde.
Los arqueólogos destacan el valor de los restos encontrados ya que entre los vestigios localizados en superficie hay fragmentos de un ánfora púnica de Ibiza y otras greco-itálicas y de vajillas greco-itálicas, además de íberas y cerámica romana.