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Daniel Pérez: «La gran infraestructura de gestión y carga ha de ser la hidráulica»

Director general de L’Energètica, empresa pública de la Generalitat de Catalunya dedicada a producir y suministrar energía de origen renovable, principalmente para su autoconsumo

20 noviembre 2023 10:36 | Actualizado a 20 noviembre 2023 10:39
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Daniel Pérez Rodríguez es director general de L’Energètica -empresa pública de reciente creación participada en su totalidad por la Generalitat de Catalunya-, dedicada a producir y suministrar energía de origen renovable. Esta semana estuvo en Tarragona, en el marco de la Catalunya Hydrogen Week, donde participó en la mesa redonda titulada Planificació i xarxes elèctriques a Catalunya.

La comercializadora Holaluz acaba de anunciar que despedirá a una cuarta parte de su plantilla. La instaladora SolarProfit, a un tercio. La razón es la caída en el mercado del autoconsumo fotovoltaico. Ahí es donde se enfoca L’Energètica, ¿cierto?

En gran medida, sí.

¿Qué les hace pensar que les irá mejor que al sector privado?

La gran diferencia es que no nos dirigimos a un segmento doméstico, que efectivamente está en crisis. El año pasado coincidieron subvenciones junto con precios de la energía caros, que hicieron que el autoconsumo tuviese cifras extraordinarias. Pero ahora se habla de una bajada del autoconsumo del cliente doméstico de hasta un 80% en 2023 respecto a 2022.

«Luchamos contra el cambio climático de forma rentable: L’Energètica ha de ser rentable»

¿Y por qué deberían escapar a esta realidad?

Porque en nuestro caso no tenemos riesgo comercial, puesto que nos dirigimos al sector público. En primer lugar, a la Generalitat de Catalunya; que es uno de los grandes propietarios de terrenos y tejados de Catalunya, además de uno de los grandes consumidores de energía del país. No tenemos ese riesgo comercial porque, mediante L’Energètica, estamos integrando un gran propietario y un gran consumidor.

Su cliente son ustedes mismos.

Correcto. Es nuestro modelo.

Y ese modelo, ¿busca también la sostenibilidad financiera? ¿Buscan ser rentables?

Por supuesto. Luchamos contra el cambio climático de forma rentable. Si no, seríamos otro tipo de entidad de derecho público, deficitaria. Queremos hacerlo sin coste, con ahorro para el contribuyente. Por lo tanto, L’Energètica ha de ser rentable. No se trata de buscar una rentabilidad de doble dígito, pero tampoco tener una inversión a pérdida, ha de haber un retorno.

Estamos junto al polo petroquímico más importante del sur de Europa. ¿La Generalitat consume más energía, dice?

La empresa consumidora de energía más grande de Catalunya es la Generalitat. A menudo no se piensa en ello, pero contamos con Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC), plantas desalinizadoras... Si logramos generar los 1.000 MW que necesitamos para cubrir el consumo de la Generalitat, que supondría una inversión de 1.000 millones de euros, eso sería transformador.

«Es evidente que solo con proyectos sobre tejados no se hace la transición energética»

Y todo eso, ¿piensan conseguirlo a base de placas fotovoltaicas en tejados de edificios y pequeñas instalaciones en terrenos periurbanos?

Un 25%, alrededor de 250 MW, lo podemos conseguir con los 1.400 tejados que tiene la Generalitat. Luego, otra parte sería, como indica, en espacios antropizados, degradados, y otra parte más en proyectos sobre terrenos, normalmente de menos de 5 MW.

¿De verdad se puede lograr ese objetivo sin proyectos de envergadura, con escalas mucho más allá de esos 5 MW?

Nosotros no descartamos nada, pero los criterios de inversión han de ser ambientales y sociales. Puede haber un proyecto de 5 MW que tenga a todo el pueblo en contra, y otro de 20 MW que no. Es un tema de aceptación social. O de licencia social, que se dice ahora.

En 2030, el polo petroquímico va a necesitar el triple de energía de la que consume hoy, si quiere avanzar en la descarbonización. Sin grandes parques eólicos, sin línea de alta tensión desde Aragón, sin tres reactores nucleares y a base de placas en tejados de naves... ¿de verdad es posible?

Ese 25% de autoconsumo fotovoltaico que le indicaba para la Generalitat es extrapolable a Catalunya, y es evidente que solo con proyectos sobre tejados no se hace la transición energética. Hemos de reducir el consumo, pero tendremos también más consumo eléctrico, con lo cual necesitamos más red eléctrica. Pero me gustaría destacar el caso de Mont-roig del Camp, donde la clave para obtener la inversión de Lotte Energy Materials [empresa surcoreana que invertirá hasta 1.200 millones de euros en un complejo industrial para fabricar componentes de baterías eléctricas] ha sido tener un parque solar al lado que le dará energía.

«El caso de Mont-roig del Camp con Lotte Energy Materials debería abrir titulares como un ejemplo de facilitar las cosas por parte de todo el mundo»

Eso, y una flexibilidad y celeridad de la Administración Pública que quizás sea una excepción. ¿Es excepcional?

Me gusta destacar los ejemplos positivos, porque de los negativos siempre hablamos. El caso de Mont-roig del Camp es de colaboración entre administraciones, de alinear los gobernantes, y debería abrir titulares como un ejemplo de facilitar las cosas por parte de todo el mundo. Pero no esquivo su pregunta anterior sobre el autoconsumo.

Decía que solo con proyectos sobre tejados no se hace la transición energética.

En efecto. Hemos de ser capaces de lograr 12.000 MW en 2030, y no actuar no es una opción. L’Energètica debería conseguir un 5% de eso, con todo el consumo público, con parques de desarrollo propio, pero también con inversión en proyectos de terceros, en colaboración público-privada. Para eso, hay que trabajar la aceptación social y la compensación del territorio. No haremos milagros, pero hay muchos proyectos que son salvables si llegamos al consenso. Sobre todo, cuando se vea que gracias a las renovables se capta industria, como en Mont-roig del Camp. Crear 700 puestos de trabajo en el pueblo sí que compensa tener ese parque fotovoltaico al lado.

Cuando hablamos de descarbonización, a menudo solo se habla de energías renovables, pero no de generación descarbonizada, como la energía nuclear. Tendrá residuos, pero no emite CO2. ¿Por qué rechazarla?

La energía del futuro ha de ser descarbonizada, barata y local.

Acaba de describir los tres reactores nucleares que tenemos en la demarcación de Tarragona.

Local no es, porque el uranio lo compramos a Rusia. Todos callamos, pero les estamos comprando uranio enriquecido. Después, el precio de montar una nueva central nuclear, hoy, no es algo que nos podamos permitir.

«Si podemos usar electricidad, no usemos hidrógeno: para mí, ha de ser la última solución»

Hay otros proveedores de uranio, y los finlandeses están contentos con la soberanía energética que les da su nueva central nuclear. Llegan los ‘reactores de bolsillo’...

De acuerdo, pero yo, antes que por la energía nuclear, apostaría por los nuevos bombeos.

Instalaciones hidroeléctricas en red, que sirven como ‘batería’. Generan electricidad cuando no hay viento ni sol, y se ‘recargan’ bombeando de nuevo el agua recogida en un embalse más abajo, utilizando energías renovables para ello. ¿Es eso?

Efectivamente. El nuevo modelo en eólica y solar requiere gestionabilidad, y eso se puede conseguir con baterías o con bombeos, aprovechando la energía del agua. La gran infraestructura de gestión y de carga en Catalunya ha de ser la hidráulica, y tenemos proyectos como el de Gironés-Raïmats, en el río Ebre, con una balsa superior en La Fatarella y una inferior en Riba-roja y Flix, que suponen una batería potencial de 3.000 MW.

¿Dónde queda el hidrógeno como vector energético?

Para mí, el hidrógeno es la última solución. En el árbol de decisiones, la pregunta clave es si un consumo es o no electrificable. Si podemos usar electricidad, no usemos hidrógeno. Y, allí donde no alcanza la electricidad, como la industria pesada, el transporte marítimo o el transporte aéreo, utilicemos hidrógeno y biometano.

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