Apenas un día después que el futbolista Dani Alves fuese absuelto por violación en diciembre de 2022 a una joven en la discoteca Sutton de Barcelona, su mujer, la modelo Joana Sanz, rompió de nuevo su silencio en redes sociales.
En un mensaje publicado en los stories de su perfil Instagram, Sanz aseguró que la sentencia del pasado viernes emitida por el Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC), que acordó revocar a su marido Dani Alves la condena de cuatro años y medio de cárcel por la violación de una joven en una discoteca de Barcelona en diciembre de 2022, es justa por considerar que el relato de la denunciante no era «fiable».
«Me señalaron, me insultaron, me amenazaron y me persiguieron durante dos años. Como si la que estuviera en el banquillo de los acusados fuera yo», rezaba el mensaje de la modelo, recordando cómo se ha sentido todo vivido durante estos más de dos años.
En la misma publicación, la modelo canaria de 32 años proseguía asegurando que «a pesar de tanto daño mediático/público sigo en pie, sin faltarme trabajo como tantos deseaban que sucediera, fiel a mis creencias y defendiendo lo que pienso sin ser intoxicada por los demás».
No obstante, Sanz anunció el pasado septiembre, también en su Instagram, que se retiraba de la moda, tras haberse «visto obligada a trabajar con una gran sonrisa y tragándome las lágrimas de tanto dolor que tenía dentro porque es lo que hay si quieres pagar las cuentas», explicó entonces, sin dejar claro si era «por un tiempo, tal vez sin retorno» para salir del foco y evitar exponerse.
«Les invito que dejen de descargar su odio en personas que no conocen de nada, que se documenten y eduquen, no se vayan a tener que morder la lengua que a veces envenena», proseguía el mensaje de Sanz, que lo concluyó con un «Feliz vida».
