Una cabeza de delfín fue hallada flotando en la zona del muelle de pescadores de El Serrallo el pasado martes. A pesar de que el caso está bajo investigación, todo parece indicar que el cetáceo fue cazado con un arpón y posteriormente decapitado
Los agentes rurales investigan la aparición de la cabeza de un delfín, el pasado martes, en el muelle de El Serrallo, según han confirmado al Diari fuentes del Departament d’Agricultura, Ramaderia, Pesca, Alimentació i Medi Natural de la Generalitat. Aunque todas las hipótesis están abiertas, por dicho barrio se rumorea que el cetáceo podría haber sido víctima de algún desaprensivo, que lo hubiera cazado con un arpón, aunque no se explican por qué acabó en la zona de desembarco del pescado.
El ejemplar fue hallado a primeras horas de la mañana del lunes. Sólo tenía la cabeza y las aletas laterales, según comentó al Diari un vecino del barrio que vio el cetáceo. Los agentes rurales se desplazaron al lugar alertados por Salvamento Marítimo para averiguar lo sucedido, según aseguró al Diari el jefe del Àrea Bàsica del Tarragonès del Cós d’Agents Rurals, quien no quiso comentar nada de la investigación. Sólo indicó que se puso en marcha el protocolo establecido para estos casos en la Xarxa d’Observació d’Animals Marins Amenaçats.
Las primeras observaciones apuntan a que el delfín había sido partido con un arma afilada –posiblemente un cuchillo–, ya que tenía un corte limpio, incompatible con la hélice de algún barco.
Aunque inicialmente se había comentado la posibilidad de que el cetáceo hubiese quedado atrapado en las redes de algún barco, posteriormente se descartó tal extremo. Si hubiese sido ‘pescado’, le hubiesen quedado señales en la cara y el hocico. Sólo tenía heridas post mortem, de haber sido arrastrado por el cemento. Por ello, la teoría que cobra más fuerza es que hubiese sido muerto por un arpón, y más después de conocer que personal de Salvamento Marítimo observó un grupo de delfines el martes por la mañana en la zona de la bocana del puerto.
Otro diferente
La inspección realizada a los restos del delfín descartarían que se tratase del mismo ejemplar que el pasado viernes entró en el puerto de Tarragona, donde permaneció hasta el domingo por la noche, cuando volvió por sus propios medios a alta mar –a pesar de que el mismo viernes y el sábado intentaron con barcas que volviera a la bocana–. Por el color y principalmente por el tamaño de la mandíbula se trataría de un delfín listado (Stenella coeruloalba), mientras que el que entró en el puerto es de la especie mular.
En un principio se desconoce el destino del trozo de delfín no hallado, aunque no se descarta que sea consumido. Al igual que ocurre con los tiburones y las tortugas, la carne de delfín también es muy apreciada e incluso consumida, no sólo en países orientales, sino también en municipios de la costa de Tarragona.
Cabe recordar que el del martes es el cuarto episodio de delfines que ha habido este año en el Tarragonès. Aparte del que entró el viernes en el Port, el pasado mes fueron encontrados dos ejemplares muertos, uno en La Pineda y otro en la bocana del puerto.