Por contra, el sector ha registrado un aumento en los servicios de traslado de muebles a viviendas de alquiler
El lastre de la crisis económica está arrastrando a las empresas de mudanzas de Reus. La caída de la venta de pisos, a su vez consecuencia de la restricción de hipotecas, y el intrusismo son los dos factores que han desencadenado la cuesta abajo del sector. Según Cristina Módol, de la empresa Mudanzas Reus, desde el año 2008 el descenso ha sido del 10% anual, o lo que es lo mismo, en los últimos cuatro años la actividad ha acumulado aproximadamente unas pérdidas del 40%. «La actividad se ha reducido de manera gradual y ya ni temporadas como el verano o la Navidad, que eran puntos fuertes, consiguen contrarrestar los malos resultados de los negocios de mudanzas».
Esta misma circunstancia es reconocida por el secretario general de la Federación de Transporte Transcalit, Eugenio Mañes, quien también representa a la Associació de Mudances Catalunya. El secretario también apunta el aumento del coste del combustible como un elemento más que ha inflamado el empeoramiento de la situación actual. «El aumento del precio de los carburantes ha disparado entre un 20 y un 30 por ciento el coste de explotación», explica Eugenio.
Por su parte, José Francisco Marín, propietario de la empresa Mudanzas Marín que cuenta con una experiencia de casi medio siglo, reconoce que el problema del intrusismo no es nuevo y que el sector lleva enfrentándose a su existencia desde hace mucho tiempo. «Siempre ha habido intrusismo pero hoy todavía más, porque la gente que no tiene trabajo y quien tiene una furgoneta se anuncia para realizar mudanzas», explica Francisco Marín, quien pone de ejemplo el caso de personas que hasta ahora se dedicaban al reparto de mercancías, y que ahora están sin empleo y se dedican a trasladar muebles para tener una nómina.
El principal inconveniente a la hora de contratar un servicio de una empresa de mudanzas que no paga los impuestos correspondientes o el personal necesario son las garantías que ofrece. Según Cristina Módol «en presupuesto es difícil competir, pero nosotros garantizamos un montaje a tiempo y si se estropea algún mueble nos hacemos cargo del desperfecto, mientras que a las empresas ilegales no se les puede reclamar nada».
Viviendas de alquiler
El punto positivo de la situación actual, aunque no consigue subsanar las pérdidas del sector, es el aumento de los servicios en inmuebles de alquiler. «Las mudanzas a viviendas de alquiler se han incrementado en los últimos años, son muchas las familias que han abandonado su vivienda habitual por problemas en el pago de la hipoteca y se han ido de alquiler», explica Cristina Módol. Cabe destacar también que en muchas ocasiones, la mudanza se realiza porque la familia cambia de domicilio a una vivienda más pequeña, con lo que también el precio del servicio es menor.
José Francisco añade que «si bien se ha notado este cambio de tendencia, las empresas de mudanzas también somos testigos de cómo jóvenes o familias con hijos regresan a casa de sus padres, e incluso hay gente que se ha ido a vivir a un parking».