Google    diaridetarragona.com

El derribo de las naves de ‘El corral de la Pacheca’ empieza sin incidentes

Serveis Socials dice que todos los afectados tienen el alojamiento resuelto, pero algunos pedían ayer un piso

Compartir   Compartir en Facebook  Compartir en Twitter  delicious  digg  technorati  yahoo  meneame
JOAN MORALES | 16/05/2012 20:07
Algunas personas se acercaron por la tarde hasta los escombros de ‘El corral de la Pacheca’ para coger la chatarra generada por las obras. - PERE FERRÉ

‘El corral de la Pacheca’, el último gran foco de chabolismo de  Reus, empezó ayer a pasar a la historia. Las viejas naves, masías y antiguos corrales situados en la calle Mas Tallapedra (entre el barrio Mas Pellicer y la autovía), y donde desde hacía unos 30 años malvivían varias familias de etnia gitana, empezaron a ser derruidas ayer por orden del Juzgado de Instrucción número 3 de Reus.

La veintena de personas que últimamente ocupaban la zona de manera ilegal habían ido marchando poco a poco, desde que el pasado 25 de abril fueron informadas por la policía de que tenían que desalojar las naves. Por este motivo, los trabajos de derribo pudieron empezarse ayer, a primera hora de la mañana, sin ningún tipo de incidentes. Previamente, agentes de la Guàrdia Urbana de Reus y de los Mossos d’Esquadra se aseguraron de que en el interior de ‘El corral de la Pacheca’ no quedase nadie y, a continuación, entraron las máquinas y los operarios.

Los trabajos se llevaron a cabo con la calle Mas Tallapedra cortada y con la presencia de un grupo de afectados que, con cara de tristeza, miraban cómo lo que había sido su hogar durante los últimos años estaba a punto de ser derruido.

Fuentes municipales insistieron ayer en que la veintena de personas afectadas han sido tratadas de manera individualizada y tienen su situación de alojamiento resuelta. No obstante, algunos como Germán Pérez, reclamaban ayer la ayuda del Ayuntamiento. «Hoy es un día muy triste. He tenido que pedir una habitación a un amigo, porque no tengo donde ir. Soy del barrio y pido al Ayuntamiento que nos dé alguna solución definitiva, un lugar en el que poder vivir».

De manera idéntica se expresaba Carmen García, que llevaba diez años viviendo en ‘El corral de la Pacheca’ con su marido y sus tres hijos, uno de los cuales está enfermo. Esta mujer se lamentaba de que ahora han tenido que ir a vivir a casa de unos familiares.

La sobrina de Carmen, Verónica Barrull, se quejaba de las dificultades que tienen para poder encontrar un piso. «Cuando  ven que eres gitana, te piden 500 o 600 euros de alquiler, y saben que nosotros no podemos pagar esta cantidad», explicaba esta joven afectada. Todos volvieron a insistir en negar que en ‘El corral de la Pacheca’ se vendiese droga. «Eso no es cierto. Los que vivíamos aquí nos dedicábamos a la venta de chatarra y de caracoles, pero nunca a las drogas. Tampoco es cierto que se ejerciese la prostitución como se ha dicho», aseguró Germán.

Los trabajos de derribo de las chabolas está previsto que duren hasta el viernes, debido a la complejidad y a los rigurosos controles de seguridad que requiere el tratamiento de la cantidad de uralita que hay en las construcciones. De hecho, las primeras actuaciones que se llevaron a cabo ayer -antes de que entrasen en acción las máquinas- fue la retirada de las placas de uralita, que contienen fibra de amianto.

Ya por la tarde, y con algunas de las estructuras ya derruidas, un grupo de vecinos -entre ellos algunos de los que vivían en ‘El corral de la Pacheca’- aprovecharon para hacerse con la chatarra generada por las obras.  Los trabajos los ejecuta la propiedad de los inmuebles, a requerimiento del Ayuntamiento de Reus, después de que el arquitecto municipal constatase su estado ruinoso.

El juez ordenó tirar estas edificaciones después de que su propietario (una empresa inmobiliaria) hubiese presentado denuncias por ocupación ilegal.





Publicidad

ÚLTIMAS NOTICIAS

© Diari de Tarragona
Domènech Guansé, 2 - Tarragona
Telèfon 977 299 700
Promicsa | Redacción