La comisión de urbanismo del Ayuntamiento de Reus emitió este viernes un informe desfavorable respecto a la modificación puntual del Pla General de Ordenació Urbanística (PGOU) para poder realizar el proyecto de la Sedera
Convergència i Unió, el Partido Popular y la CORI se mostraron contrarios al proyecto, mientras que lo aprobaron el Partit Socialista de Catalunya y Esquerra Republicana. Con la falta de los dos votos de los componentes de ICV-EUiA que hay en la comisión de urbanismo el informe resultó desfavorable. No obstante, se trata sólo de un informe que muestra la valoración de los diferentes grupos. La aprobación de la modificación general del Pla General de Ordenació Urbanística para llevar a cabo La Sedera se decidirá en el próximo pleno municipal del 3 de julio, momento en el que la postura de los ecosocialistas sí será decisiva.
Desde el partido de ICV-EUiA enviaron un comunicado en el que aseguraron que «la reserva de voto tiene que permitir que en el transcurso de las próximas semanas se evalúe exhaustivamente el proyecto, su percepción ciudadana y se mantengan reuniones de trabajo con todas las partes implicadas, para definir el sentido definitivo del voto en el pleno».
Por su parte, el primer teniente de alcalde, Eduard Ortiz, criticó ayer la abstención de ICV-EUiA, ya que considera que no tiene sentido no apoyar un proyecto que se había votado favorablemente en otras ocasiones. Sin embargo, Ortiz aseguró que no se modificará el plan y que confían en que ICV-EUiA dé su voto a favor durante el pleno, para lo que no descartó mantener conversaciones con sus socios de gobierno. No obstante, el primer teniente de alcalde remarcó que «esta es una decisión de los 27 miembros del gobierno municipal», y no de los 12 que forman la comisión de urbanismo. Pero desde el grupo municipal del PSC confían en que se aprobará este proyecto. «Estoy convencido de que se aprobará» dijo Ortiz.
Esta modificación del plan de ordenación urbanística se tuvo que realizar para poder llevar a cabo este proyecto que pretende construir vivienda protegida, zonas verdes y equipamientos en el Passeig Misericòrdia, donde ahora se ubica una antigua fábrica.
Un proyecto al que se han mostrado contrarios algunos grupos municipales y plataformas vecinales que no desean que se construyan edificios altos en una zona de viviendas bajas.