Los responsables del espacio ferroviario se ven obligados a limpiarlo antes de iniciar su actividad
El parque de Misericòrdia amanecía ayer lleno de botellas de vidrio rotas, cajas de pizza, envases de gazpacho y multitud de bolsas distribuidas por todo el recinto, entre otros. Eran los restos del fin de semana y del botellón que, como aseguró el socio fundador y tesorero de la Associació Amics del Ferrocarril de Reus, Jaume Casas, invaden el parque cada domingo por la mañana.
Como pudo comprobar el Diari, sólo un vehículo de limpieza del Ayuntamiento se acercó al lugar, a las 10:20 horas, paró para vaciar las papeleras que rodean el parque, pero se fue, nadie entró para eliminar los restos de basura. «Nunca vienen, tenemos que hacer limpieza nosotros, porque, cuando abrimos el parque ferroviario, algún niño puede caer del tren y cortarse con los cristales que hay por el suelo», afirmó Casas.
Una suciedad que los usuarios de este espacio público también denuncian. «Por la noche debe entrar aquí gente que hace otro uso del parque y traen cervezas, que después se rompen y queda todo sucio. Nosotros no nos movemos de los columpios, que aquí no hay muchos restos de basura», explicó Cori Ribelles, una usuaria habitual que considera que se debería buscar una solución.
Desde la Associació d’Amics del Ferrocarril, ya han solicitado en varias ocasiones al Ayuntamiento que se cierre el acceso al parque por la noche para evitar que pueda entrar nadie y cause destrozos o lo ensucie, ya que también les han roto los cristales del edificio que tienen en el parque ferroviario en varias ocasiones. Unos hechos que después les dificultan la búsqueda de compañías que quieran asegurarlos, debido al gran número de incidencias que han denunciando.
Aunque el Diari intentó contactar con el responsable municipal de parques de la ciudad y no fue posible, Casas aseguró que la respuesta del consistorio fue que no había suficiente presupuesto para realizar este cierre.