Tanto va el cántaro a la fuente, que al final se rompe. El vicepresidente de Nuevas Generaciones del Partido Popular tenía todos los números para sufrir un accidente de tráfico y por desgracia con consecuencias dramáticas.
¿Cómo es posible que una persona con más de 40 multas de tráfico no sea consciente del peligro que supone al volante? Algunas de ellas por no respetar los límites de velocidad, o, lo que es lo mismo, no respetar a los demás conductores que sí las respetan. Quizás su compañera de partido al enterarse del siniestro exclamara «que se joda», porque esa señora tiene animadversión a los parados, y el señor Carromero se quedó «parado» incrustado contra un árbol.
Según la legislación cubana el señor Carromero se enfrenta a una posible pena de cárcel. Esperemos que por lo menos pueda tener un juicio justo.