Hace escasos días recibimos una ansiada noticia: la derogación de la injusta e ideologizante asignatura de Educación por la Ciudadanía, impuesta por el anterior gobierno socialista. El actual ministro, señor Wert, anunció la sustitución de esta asignatura por una de contenido cívico y constitucional, libre de cuestiones controvertidas y susceptibles de caer en el adoctrinamiento ideológico. En estos años, han sido muchos los que emprendieron una lucha sin descanso para evitar que el gobierno impusiera una educación contraria a la deseada por los padres, que llevó a la presentación de alrededor de 55.000 objeciones contra la liberticida ley, además de iniciar numerosos procesos judiciales.
Es, sin duda, una alegría que compensa muchos años de esfuerzo de numerosos padres objetores frente al proyecto de adoctrinamiento educativo socialista. Diferentes plataformas cívicas, junto a personas de todo tipo, han estado apoyando estas iniciativas, por lo que esta buena noticia también debe ser recibida como el resultado de la acción responsable de la ciudadanía, que ha mostrado claramente su negativa a la citada asignatura, y que seguirá activa pidiendo al ministro la normalización (exención) académica de los objetores a Educación por la Ciudadanía, que se han visto perjudicados en su expediente por la imposición de unas asignaturas que nunca debieron imponerse.
Nadie debe sentirse eximido de trabajar con tesón por conseguir y mantener las libertades ciudadanas y los derechos de los padres a ser parte principal, y por eso imprescindible, en la educación de sus hijos. Mis felicitaciones a todos ellos.