El pasado lunes, el arzobispo de Tarragona, Jaume Pujol, fue entrevistado en TV3 y fue preguntado, entre otros temas, por los «matrimonios homosexuales».
El arzobispo habló con amor y compasión sobre estas personas que, según la doctrina cristiana, tienen un comportamiento que no es el adecuado. Destacó que estas personas son hijos de Dios como todos nosotros y que merecen la máxima consideración y ser respetadas.
Es increíble lo susceptibles que son los colectivos de homosexuales y ciertos partidos políticos como el PSC e ICV. Sus ‘argumentos’ (más bien la fobia irracional contra lo relacionado con la Santa Iglesia Católica) es que en sus declaraciones atentaban contra los derechos humanos.
Es gracioso que estos partidos hablen de derechos humanos, cuando ellos son los primeros que están a favor del asesinato de niños no nacidos y de la eutanasia.
Es curioso también que presuman de demócratas, abiertos y de la libertad de expresión cuando en realidad atacan y despotrican contra una persona que ha recordado la doctrina de Cristo de forma educada y respetuosa.
Tiempos difíciles tendrá que afrontar el arzobispo, pero la verdad y el buen hacer se impondrán sobre la mentira y la hipocresía de los enemigos de la Iglesia.