Mariano Rajoy y Mario Monti coincidirán esta noche en la tribuna de Kiev, donde se dirimirá el campeón de la Eurocopa. Por un día, serán adversarios.
Hace un par de fechas ambos jugaron en el mismo equipo contra Angela Merkel y, ayudados por el arbitraje de Hollande, consiguieron un triunfo político notable. La prensa se rindió a la estrategia de Mario en la cumbre de Bruselas, como se había rendido a la potencia de súper Mario (Balotelli) que eliminó con un par de goles a Alemania.
Italia y España han descubierto que no sólo tienen las mejores selecciones futbolísticas, sino que en el tablero europeo tienen mucha fuerza si van de la mano. Ambos gobiernos tenían la batalla perdida ante Merkozy (el eje franco-alemán), pero han aprovechado bien las discrepancias entre Merkel y Hollande para hacer valer sus poderes.
Sólo el dios Mercado, Júpiter de nuestra época, es capaz de arruinar esta coalición del sur.