Estimado Sr. Mariano Rajoy, esto me parece del todo absurdo. Cuando se hunde un comerciante no le ayuda nadie y quizá tenga que ir a Cáritas para poder comer. Y cuando se hunde un banco el Gobierno usa nuestros impuestos para salvarlo junto con los clientes.
En mi opinión esto es del todo injusto. Hay que dejar que se hundan como el comerciante y que, si es necesario, vayan a Cáritas para poder comer.
De esta forma, a mi juicio, saldrán adelante los que mejor lo hagan. Y éstos ayudarán a través de Cáritas o de cualquier ONG fiable, que no creo que lo sean todas.
Me parece que no hacerlo así es promover la gestión de los incompetentes.