Con su capacidad única de saltar de los escenarios más próximos a los internacionales, Lluis Foix ha pronunciado en Berlín una conferencia en inglés bajo el título «Freedom of speech in democratic countries».
El periodista da por supuesto que no hay libertad de prensa en las dictaduras. Pero ¿y en las democracias?
Foix observa que en muchas redacciones se cultiva lo espectacular, la anécdota, el escándalo, y cita a los diarios de Murdoch. En otras, el vasallaje al propietario, o a los intereses, dándoles prioridad sobre la información, olvidando que Montanelli dijo que los verdaderos dueños de un periódico son sus lectores.
A este desenfoque de medios tradicionales se une la eclosión de millones de personas que ejercen de algún modo el periodismo, muchas veces desde el anonimato, y convierten la información en una selva inexpugnable. No hay más remedio que ser selectivos para hallar la verdad escondida.