El conjunto de Kiko Ramírez disputó ante la Pobla en un encuentro con pocas conclusiones
El Nàstic abrió ayer el calendario de amistosos de la pretemporada con una victoria por la mínima ante su filial, la Pobla de Mafumet. Un partido destinado a quitar el ‘mono’ de la competición a los jugadores que acumulan dos semanas de entrenamientos dobles centradas en la carga física.
Por tanto, pocas conclusiones se pudieron sacar de un encuentro pensado, dentro de la fase de preparación física, casi como una sesión más. Inlcuso los dos equipos vestían con la indumentario de entrenamiento. Sí se pudo al menos vislumbrar los primeros retazos del equipo. La velocidad de David Haro, la seguridad de Aleix Coch al lado de Mairata, la alta competitividad entre los hermanos Vélez –Fran y Ñoño– por un puesto en el lateral izquierdo, la presencia de jugadores de banda puros e incisivos como Quintana o Calderón, la distribución de De Lerma, la intensidad de Bezares, etc. Todos los jugadores (veteranos, fichajes y canteranos) exhiben sus habilidades para encandilar al entrenador desde el primer día.
Eloy Gila, a los veinte minutos, fue el autor del único gol del encuentro tras superar al guardameta de la Pobla en el uno contra uno. El Nàstic, como era de espera, tuvo las oportunidades más claras, pero las buenas intervenciones de Alberto Varo y Castarnado, una de las incorporaciones en el equipo de Iván Moreno, evitaron más goles.
Ramírez dispuso dos equipos distintos para cada parte dando minutos a todos los jugadores disponibles del primer equipo, así como futbolistas que con ficha del filial están haciendo la pretemporada con el primer equipo. Una movilidad de banquillo para una plantilla que parece equilibrada con todas las posiciones dobladas. Es ahora, en la pretemporada, cuando hay que hacer todas las probaturas de cara a la temporada.
Los únicos futbolistas de la primera plantilla que no disputaron ni un minuto fueron Joel Coch y Marcos Jiménez que arrastran molestias. Ambos jugadores se entrenarán con normalidad el próximo lunes.
Ilusión entre la afición
Uno de los aspectos positivos del partido fue, sin duda, la presencia de un centenar de aficionados que se acercaron a Camp Clar para ver en directo al nuevo equipo de Kiko Ramírez. Empezar a familiarizarse con las caras de los nuevos y ver los primeros pasos del Nàstic en su camino de retorno a Segunda. La ilusión por el equipo parece que se recupera después de años deambulando derrota tras derrota.
Estreno de Iván Moreno
En el filial Iván Moreno también pudo vivir su primer encuentro en el banquillo poblense, en cuyas filas también ‘debutaban’ las cuatro incorporaciones (Castarnado, Joselu, Juli Serrano, Marc Vernet y Rita.
El próximo amistos del Nàstic será el martes, a las 19.00 horas ante el RCD Espanyol en el Nou Estadi.