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Defectos intactos desde el inicio

El Nàstic mantiene los mismos problemas de la primera jornada: falta de gol y fragilidad defensiva

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Jaume Aparicio | Tarragona | 04/03/2012 21:11
En los seis meses de competición disputada la imagen ofrecida por el Nàstic no ha cambiado ni un ápice. El Alcoraz de Huesca vio la misma versión que en la primera jornada de Liga. Un equipo ineficaz en las dos áreas. En la del rival y en la propia. Incapaz de perforar la meta contraria y tibios a la hora de defender la de Rubén Pérez.
Frente a los oscenses reapareció esa niebla mental que se apodera de los jugadores granas para impedirles acertar en los metros finales. Que les ciega la mirilla del rifle y hace que disparen al aire. Las ocasiones nunca encuentran el camino de gol y se pierden en los guantes o pies de los porteros o en las manos de los recogepelotas.
Tres partidos sin marcar
Los granas se han pasado los últimos tres partidos sin marcar un gol. 270 minutos que podrían haber sido 450 minutos si no fuera por el gol en propia puerta de Pavón en el Nàstic-Numancia. Es la racha más larga esta temporada. Y eso que el cuadro tarraconense ha acabado 15 partidos de Liga sin hacer diana. Si ante el Villarreal B los de Jorge D’Alessandro se vuelven a quedar sin marcar igualarán el récord negativo de principios de la campaña pasada cuando el equipo que entonces dirigía Luís César Sampedro fue incapaz de mandar el balón al fondo de las mallas en cuatro jornadas consecutivas, de la tercera a la sexta.
En Huesca Rubén Pérez consiguió mantener su portería a cero, por décima vez en el curso, pero más por la falta de acierto del rival que por solvencia defensiva. Más allá de una primera parte seria defensivamente, en el último cuarto de hora volvió a aparecer esa debilidad a la hora de despejar balones que se pasean por el área grana, de los cuáles muchos de ellos acabaron rematados por un jugador rival ante la inocencia de los defensores. Cierto que hubo partidos en los que el Nàstic construyó una muralla frente a su portería, pero las lesiones y los cambios obligados por sanción acabaron por destruir esa edificación y dejarla por tierra. Mantener la meta de Rubén Pérez impoluta se ha demostrado ser la única manera de victoria, ya que los granas sólo han ganado cuando han conseguido evitar el gol rival. Esta temporada los jugadores granas nunca han vencido con un tanto en contra. Dos problemas que hace imposible el sueño de la salvación.




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