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Un empresario que soñó con serlo

Manuel Torreblanca (Valls, 28 de febrero de 1967)  soñaba de pequeño con  ser empresario y pronto dio los primeros pasos para conseguirlo

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NÚRIA PÉREZ | 26/05/2012 17:48

Después de algunos empleos en la capital del Alt Camp, entre ellos, en un almacén de zapatos, montó su primer negocio, una fábrica de ropa con tiendas propias, con la marca 1995. Una aventura empresarial relacionada con una de sus aficiones: la moda,  no en vano, aún hoy se diseña sus propios trajes. Y también una experiencia de la que extrajo una de sus primeras lecciones: que una empresa no puede tirar adelante sin plan de negocio ni un equipo en quien delegar. Y es que gestionar prácticamente sólo las once tiendas con las que llegó a contar, requería una dedicación casi absoluta. Fue su primer «fracaso» aunque en realidad, traspasó el negocio, que aún funciona. Desde entonces no ha dejado de aprender. Hoy es un empresario que estudia todo tipo de actividades para después invertir en ellas. Su máxima es atender a todo el mundo. De hecho, no se cansa de repetir a sus colaboradores que nunca se sabe de donde te vendrá el negocio. En la sociedad que preside, Barcel Euro, han visto muchos pero han apostado por unos pocos. E  hólding inversor , que emplea a más de setenta personas y el año pasado facturó 10,3 millones de euros, se ha centrado en la inspección técnica de vehículos (ITV), la energía solar (a través de Rotasol y Zorita Energías Renovables), la seguridad y la vigilancia y el sector inmobiliario, cuyo buque insignia es el Hotel W Barcelona y el complejo de oficinas anejo, de cuya sociedad promotora, posee el 25%. De todas ellas, una de los negocios de los que se siente más orgullo es el de las ITV. Entre otras cosas, porque cuando se presentaron al concurso abierto por la Comunidad de Madrid para dos de sus estaciones (una en el municipio de Getafe, junto a la autovía A-4 y otra en la capital, situada en el barrio de Vallecas) compitieron con algunas de las grandes empresas del país: FCC, Acciona, Agbar y Caja Madrid. Su oferta resultó la ganadora y en la actualidad Barcel Euro Inversiones tiene una cuota de mercado algo superior al 10% del total de inspecciones en el mercado madirleño que en estos momentos está ampliando con la instalación de doce nuevas líneas de inspección en la estación de Vallecas y otras dos estaciones de nueva creación en Leganés y Majadahonda.Iberia, Applus+ y ShanaNo todas las negociaciones llegan a buen puerto. En octubre de 2007 figuró entre el grupo de empresarios e inversores catalanes que entraron en la puja por la primera aerolínea española, Iberia. Y el verano antes había presentado junto a otros socios una oferta por Applus+, la antigua filial de certificación de Agbar, que finalmente fue adquirida por Carlyle y un grupo de cajas.
Uno de los últimos negocios con los que ha estado en negociaciones ha sido la empresa de moda Comdifil, propietaria de la marca Shana (cadena de bajo coste dirigida a un público joven y femenino). El grupo inversor firmó hace casi un año una opción de compra sobre el 30% de Comdifil pero pocos días antes de que expirara elplazo para formalizar el acuerdo, ambas partas rompieron negociaciones. Hubiera sido la primera incursión de Barcel Euro en el mundo de la moda y la fórmula estaba clara, entrarían en Comdifil a través de una ampliación de capital. Pero después de salir a dar un paseo, como hacde siempre que tiene que tomar una decisión, llegó a la conclusión de que no había feeling y, según Torreblanca, eso es básico entre socios.
El presidente de Barcel Euro es también consejero del Consejo Asesor del Grupo Abertis, de la Fundación Monasterio de Poblet y patrono de la Fundación Monasterio de Poblet. Una amplia gama de actividades que le llevan a pasar tres días a la semana (martes, miércoles y jueves) en Madrid y entre tres y cuatro días cada mes en Londres y Nueva York. Quizá por ello, es uno de los impulsores, junto a Enrique Lacalle del Foro Puente áereo, que en convocatorias alternas en Barcelona y Madrid intenta sumar esfuerzos e intercambiar iniciativas en el ámbito público-privado.
Torreblanca ve cosas positivas en la actual crisis. Por ejemplo, el sacrificio para salir adelante, que según él, enseña muchísimo. Por otro lado, que ahora hay una mayor sensibilización hacia los que lo pasan peor. Y no duda en recordar una de las frases de su padre cuando le pidió una moto como muchos de sus compañeros. «Tus amigos igual tienen ahora una y tú no, pero lo importante es que de aquí a veinte años, algunos de ellos seguirán con la moto y tú tendrás un coche», le dijo.  
Atajar el paro
Pese a ello, nota a faltar un Pacto de Estado entre los partidos y que los esfuerzos de los políticos se centren más en atajar el problema del paro. «Si se obligara a los tres millones de empresas que hay en el Estado a contratar al menos a un parado, el desempleo se reduciría más de la mitad», asegura, para añadir a continuación que los empresarios tienen mala prensa cuando ante las actuales dificultades de financiación están avalando sus negocios con su propio patrimonio y llegado el caso ni tendrán derecho a paro ni tendrán fácil encontrar un trabajo para terceros.
Entre los empresarios a los que admira se hallan Juan Maria Nin e Isidre Fainé, por su capacidad de trabajo y la importancia que dan a la obra social. Y dos mujeres. En primer lugar, Liliane H. Charlotte Schueller, viuda de Bettencourt y una de las máximas accionistas de L’Oréal, con la que ha llegado a coincidir algún verano en Baleares y con quien siempre ha compartido que lo realmente valuoso de un  negocio son las personas que hay detrás de él. En segundo lugar, su esposa Liliana Godia, hija pequeña del industrial, coleccionista de arte y una celebridad en los años cincuenta por sus gestas en la Fórmula 1, Francisco Godia, fallecido en 1990.
De su padre, un lince de los negocios, fundador entre otros de la empresa Iberpistas (nacida de la autopista Villalba-Adanero y que construyó del primer túnel de Guadarrama) o sucesor de José María Bultó en la química SA Cros, Liliana Godia, heredó más de 4.000 obras de arte, entre pinturas, esculturas, cerámicas y objetos de valor. Un patrimonio que Godia no sólo ha conseguir conservar y difundir, sino que ha ampliado, aumentado su relevancia gracias a la creación, en 1999, de la Fundación Godia, hoy una referencia dentro del circuito de centros privados de arte. Una labor en favor de la cultura que ha sido reconocida en varias ocasiones en la última década. En 2009 con el Premio Montblanc de la Cultura que cada año otorga un jurado internacional de reconocidos artistas a mecenas de todo el mundo. Y el 6 de octubre pasado en Nueva York, la Medalla Sorolla de la Hispanic Society of America por la difusión de las artes y las letras hispánicas.
Estos son sólo algunos de los que le vienen a la cabeza a un auténtico devorador de libros, especialmente biografías y autobiografías. Y no sólo de algunos de los hombres de negocios más conocidos, como el cofundador de Apple, Steve Jobs o el empresario y filántropo estadounidense Warren Buffet sino de todo tipo. Su lectura no se queda ahí. Su momento del día es el almuerzo en casa, alrededor de las siete y cuarto de la mañana y junto a su zumo, su bocadillo y su fruta no pueden faltar sus cabeceras favoritas que completa con otras a lo largo del día.





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