El Gobierno de Rajoy da por roto el ‘clima de cordialidad’ y prevé medidas ‘contundentes’ pero no las concreta
«La decisión que el día de hoy ha tomado el Gobierno argentino de nacionalizar la mayor parte de las acciones de YPF [propiedad] de Repsol, es una decisión hostil contra Repsol, por tanto, contra una empresa española, y por tanto contra España y el Gobierno de España». Así de tajante se mostró el ministro de Industria, José Manuel Soria, en sus declaraciones tras el gabinete de crisis gubernamental organizado en el Ministerio de Exteriores, tras el anuncio del Gobierno argentino, que nacionalizará el 51% de las acciones de la filial de la petrolera.
El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, pidió que «por vía de urgencia se discuta esta medida en el pleno que tiene lugar en Estrasburgo». «Quiebra el clima de confianza necesario para atraer las inversiones. Es una pésima decisión para España, para Argentina y una malísima noticia para la seguridad jurídica que debe regir en los negocios».
García-Margallo y José Manuel Soria comparecieron de urgencia en La Moncloa para valorar la decisión del Gobierno argentino tras la reunión de crisis que mantuvieron con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría.
Por su parte, Repsol calificó la medida de ilícita y gravemente discriminatoria y que el presidente de la compañía, Antoni Brufau, comparecerá este martes a las 9.30h.
Entre aplausos e himnos
El anuncio del Gobierno de Cristina Fernández de Kirchner del envío al Congreso de un proyecto de ley para «salvaguardar la soberanía hidrocarburífera de Argentina» se produjo en medio de una salva de aplausos y de himnos patrióticos y se retransmitió por la cadena nacional. El proyecto contempla como medida central la expropiación del 51% de las acciones de YPF, que está en manos del grupo argentino Eskenazi y de Repsol.
El proyecto de ley por el que se hará efectiva contempla que el 51% de esas acciones expropiadas (el 26,01% del total) irá a manos del Estado y el 49% (el 24,99% del total) a las provincias con producción petrolera.
El Tribunal de Tasación argentino decidirá cuánto hay que pagar por la compañía. El proyecto de ley incluirá además una declaración «de interés público nacional» a los hidrocarburos del territorio argentino así como el «cambio de la totalidad de directores» de la compañía, aunque pretende garantizar la «continuidad operativa».
La iniciativa, denominada ‘Soberanía hidrocarburífera de la República Argentina’, sostiene que «el objetivo prioritario es el logro del autoabastecimiento de hidrocarburos». El proyecto entró ayer en el Congreso y tendrá que votarse durante las próximas semanas.
Una de las excusas del Gobierno para tomar esta decisión es que la petrolera no ha hecho las inversiones necesarias, algo que lleva meses recriminándole. Para remarcar esto, Kirchner declaró que «la curva de desinversión de YPF Repsol se parece a la trompa del elefante», en alusión al accidente sufrido por el Rey.
«Las empresas que están aquí son empresas argentinas, aún cuando tengan accionistas extranjeros y no nos molestan las rentabilidades y si no que se fijen en la de algunas de origen español», apuntó. Argentina «es el único país latinoamericano, y diría del mundo, que no maneja sus recursos naturales», señaló al presentar una serie de cuadros estadísticos sobre la evolución de YPF desde 1999, cuando Repsol se convirtió enprincipal accionista de la compañía, hasta el año pasado. Dijo que «después de 17 años, la política que se implementó desde que se desnacionalizó por primera vez nos convirtió en importadores de gas y crudo, con un déficit de 3.029 millones de dólares».
La presidenta argentina ha alentado desde hace meses la escalada contra Repsol, a quien acusa de no invertir lo suficiente, lo que según su versión ha hecho bajar la producción y está forzando a Argentina a importar petróleo. Repsol se había comprometido a más inversiones sin llegar a convencer al Ejecutivo de Fernández de Kirchner, con quien se quiso reunir Brufau en las pasadas jornadas sin éxito. En función de la compensación que Argentina entregue por la petrolera, que no está aclarada, la expropiación provocaría graves pérdidas para la española. YPF supone la mitad de la producción de Repsol (472.000 barriles día); algo menos de la mitad de sus reservas (en torno a los 1.000 millones de barriles) y un tercio del beneficio bruto (1.230 millones de euros).
Rajoy inicia gira en México
La polémica entre España y Argentina por la nacionalización de YPF, filial argentina de la petrolera española Repsol marcará el primer viaje oficial de Mariano Rajoy a América Latina, que comienza hoy en México y concluirá el jueves en Colombia.
Los españoles, expulsados
Una delegación del Gobierno argentino se presentó en la sede de YPF, expulsó de las dependencias a varios directivos españoles y ordenó cambios en los sistemas de seguridad de la sede empresarial. La delegación estaba encabezada por el representante del Estado argentino en el directorio de YPF y subsecretario de Coordinación del Ministerio de Planificación, Roberto Baratta. El actual ministro argentino de Planificación Fenderal, Julio de Vido, será el interventor de YPF durante el proceso de nacionalización.