Los vecinos denuncian molestias, enfrentamientos y temen que se llene con más personas de forma ilegal
Era un temor en el bario marítimo de Coma-ruga cuando el Ayuntamiento de El Vendrell dijo que no podía acondicionar el viejo Cine Brisamar, de su propiedad, y que lo tapiaría para evitar que se ocupase. Pero ha tardado poco en cumplirse las previsiones de los vecinos. Una familia se ha instalado en el edificio y los vecinos temen que puedan llegar más ocupantes.
El Ayuntamiento de El Vendrell ha iniciado los trámites para el desalojo de las personas que se han instalado de forma ilegal en el edificio del viejo cine Brisamar de Coma-ruga. El trámite pasa por una autorización judicial que puede alargarse más de un año.
Los vecinos denuncian las molestias que provocan los ocupantes y temen que se instalen más personas de manera ilegal, lo que podría llegar a degradar el barrio. Según los vecinos en el edificio pueden vivir una decena de personas, pero fuentes policiales rebajan la cifra a cinco personas. Aunque no se ha podido confirmar, parece que los ocupantes estarían dispuestos a irse el día 20, ya que es cuando podrían ir al piso social que se les ha concedido.
Tensiones
De momento los ocupantes en el viejo cine Brisamar levantan tensiones con los vecinos y ya se han producido algunos enfrentamientos verbales. Según denuncian los vecinos, los ocupantes hacen ruidos, cantan e incluso reparan coches en una de las entradas del edificio, donde se acumulan algunos vehículos en espera.
También critican la suciedad de los entornos del edificio y el riesgo que puede generar la presencia de personas en el edificio cerrado. Recuerdan en este sentido que se trata de una construcción de propiedad municipal y que se deberían haber puesto más medios para evitar que se ocupase.
El edificio Brisamar es de propiedad municipal después de que el Ayuntamiento lo adquiriese, pero no ha podido hacer frente a su acondicionamiento para destinarlo actos populares. Así, decidió sellar las entradas para intentar evitar lo que precisamente temían los vecinos y que era que fuese ocupado.
Largo
Una vez ocupado comienza un largo proceso que queda en manos del juez. Los antecedentes no son esperanzadores. A escasa distancia otro edificio que fue residencia de los trabajadores del Hotel Europe lleva más de un año ocupado y con denuncia del dueño pidiendo el desalojo.
Sin la autorización judicial los cuerpos de seguridad no pueden acceder al edificio para desalojar a los ocupantes. Lo mismo que sucede desde hace seis meses en el viejo camping de Calafell que hay junto a la estación y que está ocupado por una decena de personas. La policía tampoco puede entrar por falta de autorización judicial.
De momento el último gran edificio ocupado es el Cine Brisamar de Coma-ruga. Los vecinos temen que por sus dimensiones sean más las personas sin techo que decidan instalarse en él, por lo que un desalojo será más complicado y también puedan aumentar las molestias que sufren los vecinos más cercanos, que ya denunciaron la situación al Ayuntamiento pero lamentan el nulo caso que se les hizo.
El que haya otros edificios con denuncias de desalojo en un radio cercano hace temer que ante las actuaciones en esas otras zonas, los ocupantes busquen nuevos edificios en los que instalarse y el Brisamar podría ser uno de ellos.