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A Calafell le cuesta más de 2.000 euros cada mes borrar los grafitis

La Policía Local y la brigada identifican y suman las ‘firmas’ para poder imputar las máximas faltas a los responsables 

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JOSÉ M. BASELGA | 09/08/2012 18:04

Grafiti. Borrado. Nuevo grafiti. Borrado. Otro grafiti. Borrado. A ver quien se cansa antes. Mientras, al Ayuntamiento de Calafell eliminar los grafitis le ha costado desde  junio 8.806 euros. Es una guerra en la que el Consistorio no va a ceder. Ya ha denunciado a jóvenes por dañar el mobiliario urbano y hasta el patrimonio histórico.

Son sus familias, ya que todos son menores, los que deben pagar los daños. Pero para ello se les debe coger in fraganti. Algo complicado por la rapidez con que actúan. La brigada municipal no para de limpiar  puentes, muros y pasos subterráneos cuando se detecta la mínima pintada. Tienen la ayuda de personas que cumplen trabajos para la comunidad impuestas por el juzgado principalmente por faltas contra la seguridad vial.

Ventana rota

Se actúa de forma inmediata para evitar lo que los criminólogos James Q. Wilson y George Kelling acuñaron como la teoría de la ventana rota. Según ésta, si en un edificio abandonado no se repara una ventana rota, al poco tiempo aparecerá otra, y otra y el deterioro se irá apoderando del barrio. Lo mismo con los grafitis. Por sorprendente que parezca una pintada puede acabar degenerando todo un barrio.

Se apunta que un grafiti da paso a cientos más y degrada la imagen de un municipio turístico. De hecho este año ya se ha eliminado uno de los actos de la fiesta mayor como era pintar grafitis uno de los muros de la estación y que se descartó para evitar una mala imagen.

No parar

El concejal Juanjo García apunta que la limpieza tiene un gran coste. «Pero no podemos parar». García avisa que el Consistorio será implacable en sancionar. Recuerda que hay delitos como pintar las señales de tráfico o dañar el patrimonio, como ha ocurrido con la ermita de Segur.

Los grafiteros reconocen que el precio de los botes de pintura (3 euros) puede hacer que cada vez se pinte menos. Pero también puede suceder que de los grandes grafitis se pase a las simples pintadas con la firma, más rápidas y baratas.





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