El consistorio cederá gratis el terreno a la empresa que lo edifique a cambio de que también urbanice el Eix Cívic. Sesenta alumnos de quinto de arquitectura de la UPC realizarán trabajos sobre este proyecto
Salou tiene prácticamente definido el proyecto urbanístico que desarrollará cuando se desmantelen las vías del tren y se pongan en funcionamiento el Corredor del Mediterráneo. El plan incluye la construcción de 600 pisos (15 edificios) y bajos comerciales en 1,5 hectáreas de suelo privado. 200 viviendas serán de protección oficial (VPO). «Serán residencias permanentes, para vivir todo el año. No habrá apartamentos de verano», explican responsables técnicos del Ayuntamiento.
El consistorio cederá gratis este terreno –que Adif pone a disposición de Salou– a las empresas interesadas en su edificación a cambio de que también urbanicen el espacio público –6,2 hectáreas–. «La intención es financiar el Eix Cívic, cuyo coste será de entre 50 y 60 millones de euros, mediante esta operación», apuntan los técnicos. A pesar de que el sector inmobiliario está parado, el concejal de Gestió i Planificació del Territori, Marc Montagut, confía en que, más adelante, les llegue alguna propuesta, motivada sobre todo «por la privilegiada y céntrica ubicación de la zona y por el tirón comercial del municipio».
Aceras anchas
El Eix Cívic consistirá en una gran avenida, de unos dos kilómetros de longitud, con dos carriles de circulación para vehículos (uno para cada sentido), aceras anchas para pasear, zonas ajardinadas y un parking subterráneo. Para desarrollarlo, el Ayuntamiento de Salou ha ampliado su convenio de colaboración con la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC): los estudiantes de quinto curso de la Escola Tècnica Superior d’Arquitectura de Barcelona realizarán a partir de septiembre un trabajo basado en el diseño urbanístico de esta zona. Representantes de la universidad visitaron recientemente el municipio.
«En marzo contaremos con unos sesenta proyectos diferentes, que nos ayudarán a definir el futuro Eix Cívic. Son estudiantes de último curso, con una mentalidad muy abierta. Aportarán iniciativas frescas», señalan técnicos municipales.
Aunque aún no hay fecha para el desmantelamiento de las vías del tren –el Corredor del Mediterráneo ha sufrido continuos retrasos y paralizaciones–, Salou da prioridad a este proyecto «para iniciar las obras cuanto antes en el momento que se suprima la línea de ferrocarril».