El pasado mes de febrero se cumplían dos años del inicio de las obras de la plaza del Pòsit de Cambrils. En ese entonces, y a pesar de conocer de antemano la complejidad de la obras, nadie esperaba que los trabajos de reconversión de la mítica plaza cambrilense se convirtieran en un calvario para comerciantes y vecinos.
A pesar de ello, parece ser que la pesadilla llega ya a su fin. Así lo aseguran des de la Cofraria de Pescadors –promotores de la obras– quiénes confían en que antes de que acabe el año, el edificio y la plaza estarán totalmente finalizados. Con ello, y si no hay ningún contratiempo, finalizarán dos años de trabajos intermitentes y con algunos problemas importantes añadidos como la aparición de grietas en viviendas cercanas, que a pesar de todo, están bajo control.
Según el secretario de la Cofraria de Pescadors de Cambrils, Xavier Domènech, las perspectivas de que la obra no sufra un nuevo retraso son optimistas. «Estamos pendientes de saber si podremos trabajar durante los meses de verano. Si es así, antes de que acabe este año las obras estarán finalizadas», comenta.
El parking, en verano
A la espera del acuerdo al que llegue la Cofraria con el consistorio y la empresa constructora, lo que sí que ya parece una realidad es que este verano podría ya estar operativo el parking de la plaza. Según Domènech, todo dependerá si hay tiempo suficiente para urbanizar la plaza al completo o no. «Como en verano aún no estará construido el edificio hay que estudiar muy bien las afectaciones que esto podría tener. Si sólo se asfalta la parte peatonal y se deja sin asfaltar la parte donde se levantará el edificio podría haber problemas con el colapso de los pluviales, y que el agua fuera por la superficie y que ello pudiera suponer problemas para la calles adyacentes», comenta.
Otro de los condicionantes para abrir el parking en verano (recordemos que éste estará explotado por la empresa Egepsa y tendrá más de 300 plazas) es que éste cuente al inicio de la temporada estival con todos los requisitos técnicos, es decir que funcionen los ascensores, que se hayan instalado las cámaras de seguridad, etc.
Que la gente pueda circular
Uno de los sectores más afectados por las obras del Pòsit ha sido el comercio, que en estos dos años ha visto como las ventas han caído casi un 50%. Es por este motivo, que la esperanza de que se cumplan los últimos plazos establecidos es poca. Según Silvia Coll, de la Unió de Botiguers, «lo que más nos interesa ahora, es que de una vez por todas se urbanice la plaza, se quiten las vallas y que la gente pueda circular con normalidad por la plaza, si se hace el edificio o no, a nosotros, actualmente no es igual», comenta. Y es que cabe recordar que, desde que está la plaza vallada, hay zonas en las que hay poco más de un metro para poder pasar, lo que ha provocado que el paso de viandantes y turistas en verano sea muy escaso.
De momento, los comerciantes están a la espera de que el consistorio les cite para poder hablar sobre la paralización o no, de las obras en verano.